NO CULPABLE EN EL PROCESO DE NUREMBERGLos argumentos de la defensaCarlos Whitlock PorterNot Guilty at Nuremberg – Spanish translation with dual language references: English page numbers and German page numbers in [brackets]. Revised by Carlos Porter 1996. En memoria de Reinhold Elstner. |

How to verify what we say using the Avalon Project web site:
There is a Table on the Avalon Home Page , about half way down, with numbers from 1 to 22 in little boxes. For example, to find "IMT XVI 529" (the incredible atomic Hoaxoco$t ), click on "16", and you get another long table with a list of all the "Days" appearing in Volume 16. Click around on the "Days" absolutely at random, till you find out where page "529" is likely to be, then use the Microsoft "Search" function, fifth down under "Edit", enter "529", and presto! You've got page 529 and the incredible atomic Hoaxoco$t.
The page numbers are very hard to see, and look like this:
529
21 June 46
The search engines do not work and it is a waste of time to try to use them.
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See also: http://www.loc.gov/rr/frd/Military_Law/NT_major-war-criminals.html
PDF; with search engine; much preferable
INTRODUCCIONLa revisión de la historia es tan vieja como la historia misma. Los Anales de Tácito, por ejemplo (xv 38), hacen mención de un "rumor" según el cual Nerón habría quemado Roma. Otros historiadores romanos repitieron el "rumor" como si fuera un "hecho" (Suetonius, Nero, 38; Dio Cassius, Epistulae, lxii 16; Pliny, Naturalis Historia xvii 5). Los historiadores posteriores dudaron de este "hecho" y lo degradaron a un simple "rumor". En 1946, se consideró un "hecho probado" que los nazis hubieran fabricado jabón de grasa humana (Sentencia, Proceso de Nuremberg, IMT I 252 [283]; VII 597-600 [656-659]; XIX 506 [566-567]; XXII 496 [564]). Desde entonces este "hecho" aparentemente ha pasado a ser nada más que un "rumor" (Hilberg, Destruction of the European Jews [Destrucción de los judíos europeos], edición "revisada, definitiva", Holmes and Meier, NY, p. 966: "El origen del rumor del jabón humano sigue desconocido hasta el día de hoy"). El "rumor", de origen soviético ( un jarrón de un misterioso material maloliente, Prueba URSS 393), que no fue objeto de ninguna prueba médica forense, se halla en el Palacio de la Paz en La Haya, Holanda. Los funcionarios del Palacio lo muestran a ansiosos visitantes y les dicen que es auténtico, pero parecen no responder a cartas de personas que intentan examinarlo. En 1943, el "rumor" era que los nazis estaban masacrando a los judíos asándolos al vapor, quemándolos con aceite caliente, sumergiéndolos en agua hirviendo, electrocutándolos, succionándolos al vacío, y asfixiándolos con gas (The Black Book: The Nazi Crime Against the Jewish People [El Libro negro: El crimen nazi contra el pueblo judío], pp. 270, 274, 280, 313, presentado como "evidencia" a la Comisión de Nuremberg). En 1946, las muertes por asfixia con gas llegaron a considerarse un "hecho", mientras que las masacres por medio de vapor, por electrocución, y por succión al vacío quedaron como simples "rumores" (Nota: las masacres por medio de vapor fueron "probadas" en el proceso de Oswald Pohl, cuarto proceso de Nuremberg, NMT IV, 1119-1152). La "evidencia" de que los nazis habían masacrado a los judíos asfixiándolos con gas es no es cualitativamente mejor que la "evidencia" de que los habían matado por medio de vapor, electrocutándolos, o succionándolos al vacío. Nos parece legítimo poner en duda esta "evidencia". Este libro consiste, no en una "revisión" de la historia, sino en una sencilla guía a materiales históricos que han sido olvidados. Se olvidan las 312.022 declaraciones juradas notariales presentadas por la defensa durante el primer proceso de Nuremberg, pero se recuerdan muy bien las 8 ó 9 declaraciones juradas que, según la fiscalía, las "refutaban" a todas (XXI 437 [483]). Este libro contiene muchas referencias a numeración de páginas. No las citamos para confundir, impresionar, o intimidar al lector, ni para probar la verdad de las alegaciones hechas, sino sencillamente para ayudar a aquellos interesados a hallar cosas de interés. Es el lector quién debe decidir si las declaraciones de la defensa son más dignas de confianza que el jabón de grasa humana (Documento URSS-397), los calcetines de cabellos humanos (Documento URSS-511), o las hamburguesas de carne humana (Prueba 1873, proceso de Tokio) de la fiscalía. Nota: IMT = International Military Tribunal (Tribunal Internacional de Nuremberg, en 4 idiomas) NMT = National Military Tribunal (procesos norteamericanos de Nuremberg, en inglés) En ausencia de indicaciones que indiquen lo contrario, toda paginación se refiere a la IMT (edición norteamericana) con la paginación alemana [entre corchetes]. |
MARTIN BORMANN
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ORGANIZACIONES CRIMINALESLa evidencia de la defensa con respecto a las s upuestas "organizaciones criminales" consiste en los testimonios orales de 102 testigos y de 312.022 declaraciones juradas notariales (XXII 176 [200]). El término "criminal" no se definió en ningún momento durante el proceso (XXII 310 [354]; véase también XXII 129-135 [148-155]). Tampoco se definió cuándo estas organizaciones se habrían vuelto "criminales" (XXII 240 [272-273]). El Partido Nazi mismo se habría vuelto criminal a partir de 1920 (XXII 251 [285]), o quizá no antes de 1938 (XXII 113 [130]), o posiblemente no lo haya sido nunca (II 105 [123]). Las 312.022 declaraciones juradas notariales fueron presentadas a una "comisión", y la evidencia que se presentó ante esta "comisión" no aparece en la trascripción del proceso de Nuremberg. Los 'Archivos Nacionales' que se hallan en Washington no poseen ninguna copia transcrita de los testimonios presentados a la comisión, nunca han oído hablar de ella, no saben lo que es, ni donde está. De las 312.022 declaraciones juradas, sólo unas pocas docenas fueron traducidas al inglés, de modo que el Tribunal no las pudo leer (XXI 287, 397-398 [319, 439]). El Presidente del Tribunal, Sir Geoffrey Lawrence, no comprendía nada de alemán, y el procurador Robert Jackson tampoco. Debido a un "cambio en las reglamentaciones" llevado a cabo a último momento, (XXI 437-438, 441, 586-587 [483-485, 488, 645-646]) muchas otras declaraciones juradas se rechazaron debido a su supuesta "falta de conformidad" (XX 446-448 [487-489]). La "comisión" preparó " resúmenes" que fueron presentados al Tribunal ("x-mil declaraciones abogando por un trato humanitario para los prisioneros", etc.). Estos resúmenes no fueron considerados como evidencia. El Tribunal prometió leer todas las 312.022 declaraciones antes de llegar a su veredicto (XXI 175 [198]); 14 días después, se anunció que las 312.022 declaraciones no eran verídicas (XXII 176-178 [200-203]). Entonces una sola declaración jurada de la fiscalía (Documento D-973) se consideró que había "refutado" a 136.000 declaraciones de la defensa (XXI 588; 437, 366 [647, 483-484, 404]). Los 102 testigos fueron obligados a comparecer y a testificar ante la "comisión" antes de hacerlo al Tribunal. Luego, a 29 de esos testigos (XXI 586 [645]), o, según otra fuente, a 22 de estos testigos (XXII 413 [468]), se les permitió comparecer ante el Tribunal, pero sus testimonios no debían ser "acumulativos", esto es, no podían repetir sus testimonios que ya habían presentados a la "comisión" (XXI 298, 318, 361 [331, 352, 398-399]). Entonces, se consideró que 6 declaraciones juradas presentadas por la fiscalía habían "refutado" a los testimonios de los 102 testigos de la defensa (XXI 153 [175], XXII 221 [251]). Una de estas declaraciones juradas estaba escrita en polaco, de manera que la defensa no la podía leer (XX 408 {446}). Otra fue firmada por un judío de nombre Szloma Gol, quien afirmaba que había desenterrado y cremado 80.000 cadáveres, incluso el de su hermano (XXI 157 [179], XXII 220 [250]). (Según la copia transcrita británica sólo desenterró 67.000 cadáveres). Esto ocurrió cuando la fiscalía ya había terminado la presentación de sus pruebas (XX 389-393, 464 [426-430, 506]; XXI 586-592 [645-651]). Entonces la fiscalía expuso en su conclusión final que se habían presentado 300.000 declaraciones juradas al Tribunal, las que habían sido consideradas durante el proceso, dando la impresión al lector poco observador, que estas eran documentos de la fiscalía (XXII 239 [272]). En realidad, la fiscalía sobrellevó todo el proceso con nada más que unas pocas declaraciones juradas propias verdaderamente importantes. Véase, por ejemplo, XXI 437 [483], donde la fiscalía presentó 8 ó 9 declaraciones juradas contra 300.000 de la defensa; véase también XXI 200 [225]; 477-478 [528-529]; 585-586 [643-645]; 615 [686-687]). En los numerosos procesos efectuados en los campos de concentración, como por ejemplo, el proceso de Martin Gottfried Weiss, se acordó un medio más sencillo. Cualquier simple empleo en un campo de concentración, aun cuando éste hubiese sido por sólo unas pocas semanas, se habría de considerar que constituía un "conocimiento implícito" del "Proyecto Común". Naturalmente, el término "Proyecto Común" no fue definido en ninguna instancia. Por lo general, se evitaba la palabra "conspiración" para así poder procesar con reglas de prueba menos rigurosas. No era necesario hacer referencia a actos específicos de maltrato, ni de probar que alguien hubiera muerto como resultado de tales maltratos. (36 de los 40 acusados fueron condenados a muerte). Las transcripciones de los testimonios expuestos a la comisión de Nuremberg se hallan en el Palacio de la Paz en la Haya, donde llenan la mitad de una caja fuerte a prueba de fuego que mide del suelo al techo. El testimonio de cada testigo fue escrito a máquina con una numeración que empezaba con la página 1, y entonces re-escribía con una paginación consecutiva que suma hasta miles de páginas. Los primeros borradores y las copias limpias se clasificaban juntos, en pliegos, engrapados, en papel muy frágil, con grapas oxidadas. Es absolutamente cierto que nadie jamás ha leído este material, al menos en La Haya. En los argumentos de la defensa, el material relativo a los testimonios de los 102 testigos aparece, en su mayor parte, en caracteres pequeños en los tomos XXI y XXII de la copia transcrita de los testimonios en el Proceso de Nuremberg. Los caracteres pequeños indican que estos pasajes fueron suprimidos de los argumentos finales de la defensa; (de otra forma, el proceso hubiera sido demasiado largo, según la fiscalía). Este material contiene muchos centenares de páginas. En la trascripción de las audiencias publicada en el Reino Unido, todo este material ha desaparecido en su totalidad. En la versión publicada en los Estados Unidos, se han suprimido 11 páginas entre los párrafos 1 y 2 de la página 594 en tomo XXI. En la copia alemana transcrita de las audiencias, estas 11 páginas aparecen en el tomo XXI 654-664. El resto de las versiones norteamericanas y aleman as parecen estar más o menos completas. El material trata, por ejemplo, acerca de:
Las 312.022 declaraciones están probablemente clasificadas en algún archivo alemán. La sentencia del proceso de Nuremberg fue impresa dos veces, en tomos I y XXII. Es muy importante obtener los tomos alemanes y leer la sentencia en el tomo XXII en alemán. El uso incorrecto del idioma alemán, traducciones incorrectas, etc. escritas por los norteamericanos se han corregido con notas de pie de página. Errores de esta naturaleza en documentos se pueden considerar como pruebas de falsificación. En general, los tomos alemanes son preferibles a los tomos norteamericanos. Frecuentes notas en los pies de página alertan al lector ante traducciones incorrectas, documentos desaparecidos, y copias falsificadas (por ejemplo, XX 205 de la copia transcrita alemana: "Falta esta frase en el documento original"). Los tomos alemanes en libro de bolsillo están disponibles en Delphin Verlag, Munich (ISBN 3.7735.2509.5) (sólo la copia transcrita de las audiencias; las copia s de las audiencias junto con los tomos documentarios están disponibles en microfilm de Oceana Publications, Dobbs Ferry, NY). |
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Según la versión más corriente de los acontecimientos, los aliados habrían estudiado 100.000 documentos, de los cuales se seleccionaron 1.000 como evidencia presentada al Tribunal, y que los documentos originales se archivaron en el Palacio de la Paz, en La Haya. Pero no es totalmente exacto.
Los documentos utilizados como evidencia en el Proceso de Nuremberg consistían en gran parte en "fotocopias" de "copias". Muchos de estos "documentos originales" fueron escritos por personas desconocidas enteramente en papel normal, sin membrete, sin manuscritos. Algunas veces hay iniciales o la firma ilegible de una persona más o menos desconocida "certificando" que el documento es una "copia fiel". Algunas veces hay sellos alemanes, en otras veces no. Muchos han sido "hallados" por los rusos, o "certificados como auténticos" por comisiones soviéticas de indagaciones sobre crímenes de guerra.
El tomo XXXIII, un volumen de documentos tomado al azar, contiene 20 interrogaciones o declaraciones juradas, 12 fotocopias, 5 copias no firmadas, 5 documentos originales con firma, 4 copias de material impreso, 3 copias mimeograf i adas, 3 copias tele-escritas, 1 copia en microfilm, 1 copia firmada por otra persona, y 1 no especificada.
El Palacio de la Paz en La Haya posee pocos documentos originales alemanes de tiempos de guerra, si es que posee alguno. Tiene muchas "declaraciones juradas" escritas después de la guerra, también la copia transcrita de los testimonios ante la comisión del Tribunal, y mucho material de la defensa muy apreciable. Posee el documento acerca del "jabón humano", que nunca ha sido analizado científicamente, y tiene la "receta original para la fabricación de "jabón humano" (Documento USSR 196), lo cual es una falsificación; pero no parece tener ningún documento original alemán de durante o antes de la guerra. El Palacio posee negativ os fotostáticos, esto es, fotocopias de estos documentos hechos en papel extremadamente frágil que han sido engrapados. Para fotocopiar las fotostáticas, se tiene que quitar las grapas. Después de ser fotocopiados, se engrapan una vez más, quedando aún más agujereados. La mayor parte de estos documentos no han sido fotocopiados con mucha frecuencia, y según los oficiales del Palacio, es rarísimo recibir visitantes que quieran ver tales documentos.
Los Archivos Nacionales en Washington (véase Telford Taylor, Use of Captured German and Related Documents, A National Archive Conference) aseguran que los documentos originales estarían en La Haya. La Haya asegura que los documentos originales estarían en los Archivos Nacionales.
El "Stadtarchiv Nürnberg" y el "Bundesarchiv Koblenz" tampoco tienen los documentos originales del proceso de Nuremberg, y ambos afirman que tales documentos estarían en Washington. Dado que en la mayoría de los casos los documentos originales son "copias", frecuentemente no hay nada que pruebe que tal documento haya existido jamás.
El procurador Robert Jackson empezó el proceso de una manera poco prestigiosa, con citas de toda una serie de documentos falsificados o sin valor por una razón u otra: 1947-PS; 1721-PS, 1014-PS, 81-PS, 212-PS; y muchos otros (II 120-142 [141-168]).
1947-PS es una "copia" de una "traducción" de una "carta" escrita por el General Fritsch a la Baronesa von Schutzbar-Milchling. Más tarde, la Baronesa firmó una declaración jurada en la cual afirmaba que nunca recibió dicha carta (XXI 381 [420-421]).
La "carta" falsificada del General Fritsch a la Baronesa von Schutzbar-Milchling fue reconocida como tal por el Tribunal durante el proceso, y no está incluida en los tomos de documentos, donde debería aparecer en el XXVIII 44. No obstante, Jackson no fue amonestado por el Tribunal (XXI 380 [420]).
Parece que algunos norteamericanos entusiastas habrían falsificado 15 de estas "traducciones", después de lo cual todos los "documentos originales" desaparecieron de manera misteriosa (véase Taylor, Captured Documents).
1721-PS es una falsificación en la cual un hombre de las SA se escribe a sí mismo un informe, en el que relata la manera en que está ejecutando una orden, la que cita palabra por palabra en dicho informe. Marcas escritas a mano en las páginas 2 y 3 son falsificaciones evidentes de marcas a la página 1 (XXI 137-141 [157-161]; 195-198 [219-224]; 425 [470]; XXII 147-150 [169-172]; véase también Testimony Before the Commission, Fuss, 25 abril, and Lucke, 7 mayo 1946). Los Archivos Nacionales poseen una " fotostática positiva" del 1721-PS, mientras que el Palacio de la Paz posee una " fotostática negativa". El "documento original" es una "fotocopia" (XXVII 485).
1014-PS es un falso "discurso de Hitler" en hoja sin membrete, ni firma, ni sello, etc., escrito por un desconocido. El documento lleva el título "Segundo Discurso", aunque se sabe que Hitler dio uno solo ese día. Hay 4 versiones de este discurso, 3 de las cuales son falsificaciones: 1014-PS, 798-PS, L-3, y una versión auténtica, Ra-27 (XVII 406-408 [445-447]; XVIII 390-402 [426-439]).
La tercera falsificación, Documento L-3, lleva el sello de un laboratorio del FBI. Nunca fue ni siquiera aceptado como prueba por el Tribunal (II 286 [320-321]), pero se distribuyeron 250 copias a la prensa como auténticas (II 286-293 [320-328]).
Este documento fue citado por A.J.P. Taylor en la página 254 de su libro The Origins of the Second World War (Fawcett Paperbacks, 2ª edition, with Answer to his Critics), mencionando como fuente a la German Foreign Policy, Series D vii, No. 192 y 193.
L-3 es también la fuente de muchas otras citas atribuidas a Hitler, especialmente "¿Quién se acuerda hoy en día de la suerte de los Armenios?", y "Nuestros enemigos son pequeños gusanos. Los vi en Munich". De acuerdo con este documento, "Hitler" pretende compararse con Genghis Khan, declarando su intención de exterminar a los polacos, y de darle un puntapié en la ingle a Chamberlain delante de los fotógrafos. El documento parece haber sido escrito en la misma máquina de escribir que muchos otros documentos de Nuremberg, incluso las otras dos versiones del mismo discurso. Esta máquina de escribir fue probablemente una Martin de las Triumph-Adler-Werke, Nuremberg.
81-PS es una "copia fiel autenticada" de una carta sin firma, escrita en papel normal por un desconocido. Si es auténtica, es el borrador de una carta que nunca se envió. Invariablemente se le llama "una carta escrita por Rosenberg", lo cual Rosenberg negó (XI 510-511 [560-561]). Al documento le falta la firma, las iniciales, el número de referencia (una marcación burocrática), y no se encontró entre los efectos personales del destinatario (XVII 612). 81-PS es una "fotocopia" con un número de documento de prueba soviético (URSS-353, XXV 156-161).
212-PS fue también escrito por un desconocido, enteramente en carta normal, sin ninguna marcación hecha a mano, sin fecha, firma, o sello (III 540 [602], XXV 302-306; véase también fotocopias de fotostáticas negativas del Palacio de la Paz en La Haya).
Desafortunadamente, todo esto es típico. El Documento 386-PS, el "protocolo de Hossbach", un supuesto "discurso de Hitler" del 5 de noviembre 1938, es una "fotocopia autent icada" de una "copia de microfilm" de una "copia fiel autenticada" re-dactilografiada que preparó un norteamericano, tomando una "copia fiel autenticada" re-dactilografiada que preparó un alemán, el cual, a su vez, lo tomó de notas manuscritas no autenticadas tomadas por Hossbach de un discurso de Hitler, escritas de memoria 5 días después, y que Hitler nunca aprobó. No se trata aquí de uno de los peores documentos, sino de uno de los mejores, porque sabemos quien hizo una de las "copias". El texto de Documento 386-PS fue "manipulado" (XLII 228-230).
Así pues, "el proceso por documentos" funciona de la manera siguiente: A, un desconocido escucha supuestos "comentarios orales" hechos por B, y toma apuntes o establece un documento sobre la base de estos supuestos comentarios. Entonces el documento se presenta como evidencia, no contra A, quien ha preparado el documento, sino contra B, C, D, E, y una serie de otras personas, que no ha n tenido nada que ver con el documento o con los supuestos comentarios. Se declara con aire de naturalidad, como si fuese un hecho, que "B habría dicho", "C habría hecho", o bien "D y E habrían sabido". Tal proceder estaría en violación de las reglas sobre evidencias de cualquier país civilizado. Lo que es más, los documentos no vienen identificados por testigos.
En Nuremberg raramente se recurrió a la falsificación de documentos originales, porque físicamente no se llevaron documentos al Tribunal . El "documento original", esto es, la copia "original" sin firmar, quedó guardad a en una caja fuerte en el "Centro de Documentos" (II 195 [224], 256-258 [289-292]).
Entonces se hicieron dos "fotocopias" de la "copia" (V 21 [29]), o según otra fuente, se prepararon 6 fotocopias (II 251-253 [284-286]), las cuales se presentaron al Tribunal. Todas las otras copias fueron re-dactilografiadas utilizando un mimeógrafo con estarcido (IX 504 [558-559]).
En la copia transcrita de las audiencias, la palabra "original" se emplea en el sentido de "fotocopia" (II 249-250 [283-284]; XIII 200 [223], 508 [560], 519 [573], XV 43 [53], 169 [189] 171 [191] 327 [359]) para distinguir las "fotocopias" de las "copias mimeografiadas" (IV 245-246 [273-274]).
Supuestas "traducciones" de todos los documentos estuvieron disponibles desde el comienzo del proceso (II 159-160 [187-189], 191 [219-220], 195 [224], 215 [245], 249-250 [282-283], 277 [312], 415 [458], 437 [482-483]) pero los textos alemanes "originales" no estuvieron disponibles al menos hasta 2 meses después. Esto ocurrió no sólo con las memorias, acusaciones, informaciones, etc. del tribunal, sino con TODOS LOS DOCUMENTOS . La defensa no recibió ningún documento en alemán hasta después del 9 enero 1946, e incluso quizás después de esa fecha (V 22-26 [31-35]).
Entre los documentos que parecen haber sido escritos en la misma máquina de escribir se halla el Documento 3803-PS, una carta del acusado Kaltenbrunner al Alcalde de Viena, y la carta explicativa de este mismo Alcalde al enviar la carta de Kaltenbrunner al Tribunal (XI 345-348 [381-385]). La carta de Kaltenbrunner contiene un término geográfico inexistente (XIV 416 [458]).
KARL DÖNITZ
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HANS FRANK
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WILHELM FRICK
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HANS FRITZSCHE
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WILHELM FUNK
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KURT GERSTEIN
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G. M. GILBERTUna de las historias más conocidas acerca del comportamiento y la psicología de los acusados en el juicio de Nuremberg es la del psicólogo G.M. Gilbert, nacido en Alemania, en su libro Nuremberg Diary [El Diario de Nuremberg]. Gran parte de este material consiste en supuestas conversaciones que los acusados y otras personas, como Rudolf Hoess, habrían tenido con Gilbert, o bien entre ellos mismos (!) y que se supone que Gilbert escribió todo esto de memoria más tarde. Una comparación cualquiera de tales "conversaciones" con la copia transcrita de los testimonios presentados en el juicio de Nuremberg mostrará claramente que los acusados no hablaban en el estilo que les atribuye Gilbert. Gilbert no tomó notas; nadie más estaba presente. Las personas que prefieren creer que los Documentos 1014-PS, 798-PS, y L-3 son "discursos de Hitler", al menos en comparación con el Documento Ra-27, pueden seguir creyendo que el libro de Gilbert consta de " declaraciones hechas por los acusados en el juicio de Nuremberg". Naturalmente, no se excluye que los acusados pudieran haber hecho declaraciones similares a aquellas que supuestamente "recordaba" Gilbert. Gilbert creía que los acusados habían asfixiado con gas a millones de judíos. Dado que no sentían culpa alguna, esta era prueba de su "esquizofrenia". Es obvio que tal creencia por parte de Gilbert influiría hasta cierto punto en sus percepciones y en su memoria, aun suponiendo que dijera lo que él recuerda como verdad. Si mentía, no fue el único "norteamericano" en Nuremberg que lo había hecho. Telford Taylor, por ejemplo, era incapaz de repetir verazmente la declaración más sencilla. (Véase XX 626 [681-682], las declaraciones del General Manstein comparadas con la " cita" que Taylor tomó de Manstein, en XXII 276 [315]). La mejor prueba de la falta de honestidad de Gilbert es su declaración del 14 diciembre 1945: "El Mayor Walsh seguía leyendo evidencias documentales sobre el exterminio de los judíos en Treblinka y en Auschwitz. Un documento polaco declaraba: 'Todas las víctimas debían quitarse la ropa y los zapatos, los que fueron recogidos más tarde, tras lo cual todas las víctimas, mujeres y niños primero, fueron conducidos a las cámaras de la muerte... los niños pequeños fueron sencillamente arrojados adentro" (p. 69, primera edición). La "evidencia documental" es, naturalmente, un "informe de crímenes de guerra" de origen comunista, y las "cámaras de la muerte" son, naturalmente, "cámaras de vapor" (III 567-568 [632-633]). |
HERMANN GÖRING
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RUDOLF HESS
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RUDOLF HÖSS
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PROCESOS A JAPONESES POR "CRIMENES DE GUERRA"
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ALFRED JODL
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ERNST KALTENBRUNNER
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WILHELM KEITEL
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CONSTANTIN VON NEURATH
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FRANZ VON PAPEN
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ERICH RAEDER
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JOACHIM VON RIBBENTROP
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ALFRED ROSENBERG Y FRITZ SAUCKEL
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HJALMAR SCHACHT
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BALDUR VON SCHIRACH
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ARTHUR SEYSS-INQUART
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ALBERT SPEER
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JULIUS STREICHER
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